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New temporary exhibitions for 2017
19 / 12 / 2016

El Museo de Montserrat presentará cinco exposiciones temporales de primer nivel durante el año 2017. En la línea de los últimos años, la programación procura mantener un equilibrio entre el homenaje a artistas consagrados, con carácter antológico, en paralelo con otras propuestas más innovadoras de creadores contemporáneos, que nos hacen sentir la pulsión artística del presente.


Así, la primera propuesta del año nuevo será una exposición de Elisa Arimany (Sant Vicenç de Castellet, Barcelona, 1946), que se inaugurará el próximo 17 de febrero en el Espacio de Arte Pere Pruna. Esta muestra, comisariada por Francesc Miralles, presenta diecisiete obras que ejemplifican la esencia de su trabajo escultórico: algunas obras de la serie Presiones junto a piezas de la serie Catedrales nos sitúan frente al humanismo que rezuma toda la obra de la artista: la opresión y la libertad junto al sentimiento de espiritualidad que mueve  la vivencia del hombre. A nivel técnico, la contraposición de materiales y la línea recta son la constante en toda la obra.


El 8 de abril estrenamos una instalación de Jordi Fulla (Igualada, Barcelona, 1967), pensada especialmente para el Museo de Montserrat, que se podrá visitar durante todo el verano en la Sala Pere Daura. Fulla presenta una mirada inédita y divergente sobre los puntos de tensión estéticos y culturales entre Oriente y Occidente. La plástica y el pensamiento orientales son una de las fuentes de inspiración primordiales de este importante pintor catalán. El imaginario que capta en la isla nipona lo ha hecho confluir en constante diálogo con Albert Mercadé, comisario de la muestra, durante dieciséis meses de ardua reflexión pictórica. Esta intervención será, sin duda, uno de los momentos álgidos de la temporada.


Desde Montserrat seguimos con atención también el trabajo de jóvenes artistas como Guillermo Pfaff (Barcelona, 1976), que protagonizará la exposición de verano en la sala Pruna. Profundamente implicado en la reflexión sobre el propio medio, Pfaff indaga con su pintura en cuestiones relativas al objeto pictórico, su capacidad narrativa, su uso social o los procesos de aprendizaje, entre otros. Estas continuas comprobaciones lo sitúan en una posición que oscila permanentemente entre la reivindicación y el cuestionamiento del mismo lenguaje pictórico. El comisario será Javier Hontoria.


Junto a Elisa Arimany, otro homenaje relevante lo dedicaremos al pintor Josep Niebla. La exposición en Montserrat tendrá carácter antológico y se mostrarán los principales capítulos de su producción artística, haciendo énfasis en las series que por su interés resultan especialmente atractivas, como son las dedicadas a la arquitectura o a lo que él denomina Alfabeto plástico-político y a los diarios manipulados, los mares y África. Nacido en Marruecos en 1945, Josep Niebla vive en Cataluña desde 1962. Cursó estudios superiores de Bellas Artes en Tetuán (Marruecos), Sevilla, Barcelona y París. A lo largo de su carrera ha presentado su trabajo en Europa, Asia, África y América, en casi 200 exposiciones, y su obra forma parte de diversas colecciones de arte y museos públicos y privados. El reconocido crítico de arte Daniel Giralt-Miracle será el encargado de dirigir este proyecto, que se inaugurará a finales de septiembre en la sala Daura.


Finalmente, en octubre recuperamos a un artista poco estudiado, Joan Borrell Nicolau (Barcelona, 1888-1951), uno de los escultores importantes de la primera mitad del siglo XX, que cultivó una escultura hija del noucentisme y disfrutó de una buena aceptación por parte de público y crítica. Realizó múltiples encargos públicos que se hallan en Mallorca y por todo el territorio catalán, entre las que destaca el monumento a Verdaguer de la avenida Diagonal de Barcelona. Mediante la representación de la figura femenina, tema central de buena parte de su producción escultórica, creó un canon ideal propio inconfundible y característico de mujeres robustas y fuertes. Pero destacó especialmente como retratista con obras de gran vigor y fidelidad, codiciadas hasta los años de postguerra. La exposición, con Bernat Puigdollers como comisario, pretende explicar y profundizar en los primeros años de trayectoria artística de Borrell desde sus inicios hasta el estallido de la Guerra Civil.