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Nueva instalación de Jordi Fulla: entre Oriente y Occidente
30 / 03 / 2017

El Museo de Montserrat presenta la exposición Anatomía de una isla con los ojos cerrados, de Jordi Fulla, una gran instalación en la Sala Pere Daura en la que el artista muestra una mirada inédita y transcendente sobre los puntos de relación estéticos entre Oriente y Occidente. Anatomía de una isla con los ojos cerrados se inaugurará el próximo sábado 8 de abril a las 12:30h en el Museo de Montserrat. 


La estética y el pensamiento orientales son una de las fuentes de inspiración primordiales del pintor Jordi Fulla desde su primer viaje a Japón en 2005. Diez años más tarde, Fulla vuelve a visitar el país nipón con el objetivo de iniciar un nuevo proyecto artístico, inmerso en los valores que siempre le cautivaron de la isla, y en contraste con su imaginario de pintor occidental. De aquí nace el proyecto expositivo Anatomía de una isla a ciegas, gestado durante más de doce meses en estrecho diálogo con el comisario de la muestra, Albert Mercadé, con quien ha compartido pensamientos, referencias literarias, pictóricas y filosóficas a través de un intercambio epistolar.  


Jordi Fulla es un artista de caparazón occidental fascinado por la mirada oriental. El ojo occidental le empuja como artista a calcular, medir, reproducir, cartografiar, alterar. El oriental, en cambio, le lleva a vaciar, sugerir y fusionarse con una naturaleza que siempre le ha maravillado desde la distancia. En Anatomía de una isla a ciegas Jordi Fulla ha intentado capturar el punto de tensión estética entre las dos culturas. El eje de la exposición pivota entorno a una gran instalación en el espacio central de la Sala Daura del MDM, en la que el artista ha recreado lo que los japoneses denominan como un “mundo flotante”: un lugar indeterminado que congela uno o diferentes instantes físicos o mentales –un accidente natural, una extrañeza de la naturaleza, una impresión sublime. Pinturas, esculturas y dibujos se condensan en este espacio intermedio, amplificador de muchas de las preocupaciones inherentes al artista: la dualidad entre artificio y naturaleza, entre luz y oscuridad, entre realidad y ficción.


El dispositivo ideado por Jordi Fulla está basado en su obsesión natural por las islas: islas frías (icebergs), y cálidas (las volcánicas de Japón); islas humanas (las cabañas de piedra seca) o islas oceánicas (cartografiadas en Islands). Islas, también, como fuente de conocimiento y misterio que pueblan los imaginarios tanto de Occidente –de la isla Utopia de Thomas More a la isla de los muertos de Böcklin– como de Oriente –de los grabados de Hokusai a los filmes de Kaneto Shindo. Por este motivo, Jordi Fulla ha encarado el proyecto de Montserrat como si se tratase de un viaje iniciático, en exploración de una isla a la vez extraña y remota. Tótems, rocas, islas, mares interiores, barrancos, icebergs… La anatomía de una isla trazada a tientas, con la oscuridad propia del viaje espiritual que le ha permitido divisar todo un mundo fecundo de imágenes de gran profundidad psicológica.


Jordi Fulla
Anatomía de una isla a ciegas
Museo de Montserrat. Sala Pere Daura
Del 8 de abril al 11 de septiembre de 2017
Comisario: Albert Mercadé


 


Jordi Fulla (Igualada, 1967)


Formado en la Escuela Eina de Barcelona, cuenta con una larga trayectoria de exposiciones en el Estado español y en galerías e instituciones extranjeras: en Tokio y Fukuoka (Japón); Berlín, Colonia y Frankfurt (Alemania); Chicago, Baltimore y Miami (EE.UU.); París y Montrouge (França); Liverpool (Inglaterra); Amsterdam (Holanda); Turín y Milán (Italia); Lisboa (Portugal). Ha sido premiado en diversos certámenes y su obra forma parte de prestigiosas colecciones.


A Jordi Fulla cuando le preguntan por el sentido de su pintura dice “estar haciendo una cosa que no sirve para nada y en consecuencia se convierte en algo tremendamente útil”, irónico y contundente como un aforismo de E. Cioran: “El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad”. La posibilidad de escapatoria y profunda implicación  que le proporciona la pintura es el motor que ha ido tejiendo su obra, su pensamiento y su tiempo vital desde sus talleres del campo y de la ciudad.


Albert Mercadé (Barcelona, 1981)


Es historiador y crítico de arte. Doctor en Humanidades por la Universidad Pompeu Fabra, ha sido profesor de arte moderno en la Escuela Eina y en la UPF. Desde abril de 2010 es director artístico de la Fundación Arranz-Bravo de l’Hospitalet de Llobregat. Es autor del catálogo razonado del escultor Joan Rebull (Premio ACCA 2011) y del ensayo “Matèria reservada. Artistes Catalans i les biennals de Venècia” (Premio ACCA 2009, Grup 62). Ha comisariado exposiciones en la Fundación Vila Casas, Fundació Palau, Fundació Apel·les Fenosa, en el Museo de Valls y en la Fontana d’Or de Girona. En el Museo de Montserrat dirigió en 2014 la exposición dedicada a Antonio Beneyto. Escribe regularmente en la revista BonartSerra d’Or, en el suplemento Culturas de La Vanguardia y en la Revista de Catalunya.