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Cinco ediciones del curso de verano
11 / 07 / 2014

Cinco ediciones consecutivas del curso de verano otorgan ya consistencia a esta cita anual ineludible del calendario de actividades del Museo de Montserrat. Este año quisimos profundizar en la crítica de arte, y estamos muy satisfechos del alto nivel que han ofrecido los ponentes que han participado. Así nos lo han manifestado las 25 personas inscritas en las jornadas en esta quinta edición. El curso tuvo lugar los días 2, 3 y 4 de julio.


Cada año valoramos los comentarios de los asistentes, intentando mejorar la organización y los aspectos prácticos. Y, evidentemente, la elección esencial: el tema. Nuestro curso no es monotemático sino que procuramos ir trabajando diferentes aspectos relacionados con el día a día de los museos. Hasta ahora hemos tratado la restauración de papel, el transporte de obras de arte, la organización de exposiciones temporales y los vínculos entre museo y escuela. La crítica de arte es un concepto más abstracto, pero siempre aparecía en las quinielas como uno de los temas a tratar, y por fin nos decidimos. Contactamos con algunos de los más jóvenes colaboradores habituales del MDM como Àlex Mitrani o Sílvia Muñoz d’Imbert, que nos orientaron y nos propusieron algunos oradores. Finalmente, el resultado nos ha parecido muy acertado, con una combinación de conferencias en las que hemos tratado la crítica desde todos los puntos de vista.


Abrió las sesiones Joan M. Minguet, presidente de la Asociación Catalana de Críticos de Arte (ACCA), que dibujó un panorama muy debilitado, y apuntó el “desprestigio” actual de la crítica, que se practica “más que nunca, pero tiene muy poca influencia”. El reconocido historiador del arte Francesc Fontbona, por su parte, trazó un relato histórico y ofreció un repaso de los principales críticos de arte en Cataluña de finales del siglo XIX y principios del XX, así como de su influencia en los artistas de su tiempo. La periodista de El País Roberta Bosco explico el día a día del periodismo especializado en arte, y compartió las dificultades del sector en el cruce tecnológico actual, entre la crisis del papel y el disperso panorama de Internet. Cerró la primera jornada el profesor de la Universidad de Barcelona (UB) Vicenç Furió, que ilustró dos tipologías de crítica: la demoledora, que puede hundir a un artista, y la silenciosa, que se realiza por omisión.


En la segunda jornada también tuvimos voces muy reputadas en el sector artístico. Pilar Parcerisas reflexionó sobre las dificultades de establecer un canon artístico en el momento actual, mientras que el artista Antoni Llena hizo una intervención muy próxima sobre su relación personal y profesional con la crítica, evocando el peso específico que tuvo para él Alexandre Cirici Pellicer. Desgraciadamente, no pudo subir a Montserrat el querido Arnau Puig por problemas de salud, pero tuvimos la suerte de tener en su lugar al anticuario y galerista Artur Ramon, que realizó una intervención desde su experiencia y lamentó que “la crítica de arte se encuentra en proceso de extinción”. Por la tarde intervino Omaira Beltrán, del blog Art Neutre?, que habló sobre el mundo de los blogs de arte. Al final del segundo día, los asistentes pudieron disfrutar de una visita comentada al Museo de Montserrat.


El tercer y último día, más concentrado, comenzó con la reflexión de Àlex Mitrani, que reivindicó al crítico como orientador. “Debemos abandonar al crítico como individuo de poder y repensar la crítica como concepto colectivo”, insistió. A su vez, Ricard Planas sintetizó el recorrido de la revista especializada Bonart. Como es habitual, el colofón lo pusimos con una animada mesa redonda en la que tomaron parte el crítico David G. Torres, la galerista Chus Roig, el director del Centro de Arte Tecla Sala, Antoni Perna, el artista Jordi Fulla y la periodista Carolina Rosich.


¡Gracias a todos! ¡Os esperamos el año que viene!