Exposiciones en proyecto


Andrea Torres Balaguer

7 de julio – Noviembre de 2018
Espacio de Arte Pere Pruna
Comisario: Bernat Puigdollers

La obra de Andrea Torres Balaguer (Barcelona, 1990) ha alcanzado, a pesar de su juventud, una buena aceptación por parte del público. Sus fotografías, de un surrealismo contenido, bañadas de una luz lateral y difusa que da al conjunto de su obra auras de misterio, se inspiran en la pintura barroca. No deja composición alguna en manos del azar. Torres Balaguer, con resonancias de Magritte, Vermeer o Leibovitz, crea una realidad calculada –al límite entre la realidad y la ficción– dónde todos los elementos presentes evocan a través del símbolo algo mucho más profundo y con voluntad de trascendencia. Simbología, feminidad, realidad y sueño se conjugarán en el Espacio de Arte Pere Pruna del Museo de Montserrat en esta muestra para adentrarse en el mundo misterioso e íntimo de las fotografías de Torres Balaguer. 


Maria Bofill

Montañas del alma
10 de marzo - 24 de junio de 2018
Espai d’Art Pere Pruna
Comisaria: Anna Pujadas

En esta exposición Maria Bofill se ha centrado en la montaña, teniendo siempre en mente la de Montserrat, la montaña de su vida porque es la de su país, o sea, la de su paisaje y por eso es la de su alma. Bofill nos ofrece montañas de cerámica; algunas son literales, miniaturas de montañas en porcelana o en gres; otras recogen el sentido de las montañas pero a través de otras formas (como los capiteles o las nubes). ¿Y cuál es este sentido? Se podrían considerar una variante de las casas del alma, aquellas primeras que descubrió W. M. Flinders Petrie a principios del s. XX y que eran maquetas de cerámica que se colocaban sobre las tumbas en el antiguo Egipto. Primero eran maquetas cerámicas solamente de mesas con comida y después ya maquetas de estructuras arquitectónicas dentro de las cuales quedaba resguardada la comida y resguardado el que comía. Se entendía que el alma ascendía desde la tumba atravesando el suelo que había encima y necesitaba abrigo y alimento antes de emprender su viaje, parándose en aquel espacio cerámico para abastecerse para viajar. Las montañas del alma de Maria Bofill se asocian a este concepto porque son espacios para contener nuestro espíritu, protegerlo y alimentarlo en nuestro caminar vital. No son espacios para contemplar ni para manipular sino para habitar, para recorrer, si bien no con los pies, sino con la imaginación.

Maria Bofill (Barcelona, 1937). Formada en la escuela Massana, donde fue profesora desde 1965 hasta que se retiró en 2002, cuenta con una larga trayectoria como ceramista con exposiciones en todo el mundo y estancias de estudio en los principales centros de investigación de la cerámica a nivel internacional. Así, ha asistido como profesora invitada en la Sunderland Polytechnic of Art and Design (Sunderland, Inglaterra), Kyoto City University of Arts (Kyoto, Japón), Universidad Veracruzana de Xalapa (Veracruz, México), Hartwich College de Oneonta (Nueva York, EE.UU.), Triennale de la Porcelaine (Nyon, Suiza), Universidad de Haifa (Israel), European Ceramics Work Centre (Hertogenbosch, Holanda), Atelier de Céramique Artistique Méditerranéenne (Hammamet, Túnez) y Simposium Internacional de Cerámica de Siklos (Hungría), entre otros. Ha sido premiada en diversos certámenes y su obra forma parte de prestigiosas colecciones de arte. 


Ràfols Casamada y Maria Girona

Octubre 2018 – Abril 2019
Sala Pere Daura
Comisario: Bernat Puigdollers

Albert Ràfols Casamada (Barcelona, 1923-2009) y Maria Girona (Barcelona, 1923-2015) pertenecen a la generación de artistas formada durante los primeros años de la posguerra. Los dos, en este contexto difícil y poco estimulante del primer franquismo, lucharon, junto con muchos otros artistas de su generación, para dinamizarlo y construir un ambiente cultural moderno y libre. Esta exposición profundizará en algunas de las iniciativas más relevantes de su trayectoria artística –la fundación del grupo “Els Vuit”, los Salones de Octubre, la fundación de la Escuela Eina, etc.–, sin olvidar hechos vitales comunes como el viaje de estudios a París, becado por el Instituto Francés, o los veranos pasados en Calaceite y Cadaqués, reflejo de dos vidas complementarias. La exposición incide en sus inicios artísticos y se adentra en una vida en común dedicada al arte, sin obviar las relaciones y conexiones de sus obras, aparentemente opuestas, divergentes, pero a su vez íntimamente unidas. Esta exposición quiere ser además una reivindicación de la obra y la figura de Maria Girona, normalmente en segundo plano, que, además de conrear una obra propia y de calidad, también jugó un papel decisivo en todo este proceso de renovación del arte de posguerra. 

Foto: MARTÍ GASULL I ABELLÁN


Salvador Juanpere

Noviembre 2018 – Febrero 2019
Espacio de Arte Pere Pruna
Comisaria: Teresa Blanch
 
Salvador Juanpere (Reus, 1953) es un destacado escultor de la escena artística catalana que ha desarrollado un singular lenguaje entorno al oficio del escultor. Se sirve de un gran virtuosismo técnico que le conecta con las tradiciones clásicas, precisamente para situar conceptualmente el trabajo escultórico en un estado de suspensión respecto al humanismo que le caracterizó en periodos precedentes. En este proceso finalista, fastidioso, que habría alcanzado la modernidad escultórica a finales del s. XX, el artista reactiva amorosamente y a la vez críticamente lo que le ha constituido por dentro: los pedestales, las herramientas, los recursos de la estatutaria, los utensilios para transportarla, los materiales sobrantes… todos ellos son reproducidos literalmente con materiales duros (mármol, hierro, acero, piedra, hormigón o bronce). El modelo acaba por ser la propia circunstancia y contingencia del taller, que Juanpere homologa con el trabajo escultórico sostenido dentro de una larga temporalidad poblada por sus escultores admirados (J. Oteiza, C. Brancusi, A. Giacometti, la órbita Bernini, J. Beuys, G. Penone, los Povera...), con los que establece vínculos bien visibles que oscilan de forma dialéctica entre el homenaje y la discusión a sus principios artísticos. Para relacionarse con ellos y también con los poetas, matemáticos, pensadores y pensamientos religiosos históricos, Juanpere se alía con lo textual. Las palabras son, para él, un importante soporte de plasticidad viva que convive de forma natural con la materia escultórica, en intrincados juegos de reflexión que implican y comprometen intensamente al espectador. Podremos ver una buena muestra de su creación en esta exposición en el Museo de Montserrat.

Foto: ALAN CARRASCO


Enrique Asensi

20 de abril – 21 de octubre de 2018
Sala Pere Daura
Comisaria: Aina Mercader

En Can Maginet, situado en Les Gunyoles (Avinyonet del Penedès, Barcelona), se despliega el impresionante Parque de Esculturas de Enrique Asensi. Entre las viñas y rodeando la casa-taller del artista, brotan monumentales volúmenes de piedra y hierro. Son piezas contundentes erigidas a manera de tótems, que recuerdan a construcciones como menhires o zigurats. En algunos casos, las grietas en la piedra o el hierro, pequeñas aperturas como aspilleras, transforman las esculturas en puertas que encuadran o destacan determinadas porciones del paisaje, alineándose con el horizonte, con un camino, o dejando pasar un rayo de luz. Las más herméticas pueden llegar a mimetizarse o a actuar casi como un espejo reverberante del entorno, forzando, a su vez, juegos de ocultación y sombras.

Asensi siempre trabaja con hierro “corten”, un material de tonalidades amarronadas. Pero en la cantera elije la pieza según las diferentes pigmentaciones. Algunas losas pueden convertirse –con mayor o menor intervención del cincel– en lo que él denomina “obras de pared”. A menudo combinadas con acero, y apoyadas sobre un muro, se convierten en sugerentes esculturas pictóricas. Paralelamente, el escultor pinta con cera caliente cuadros que funcionan autónomamente pero que, a veces, resultan ser bocetos para futuros monumentos.

Esta exposición quiere ser una aproximación a la abstracción geométrica de Asensi, que flirtea también con gestos pictóricos. Mostrar una selección de su producción puertas adentro, cobijada por las imponentes bigas y jácenas de Puig i Cadafalch que sostienen la sala.     

Enrique Asensi (Valencia, 1950)
Se formó en la Academia de Bellas Artes de San Carlos en Valencia. El 1977 se trasladó a Alemania, donde descubrió la escultura abstracta. Es en este país donde se desarrolla la mayor parte de su trayectoria. Su obra ocupa espacios públicos en diferentes ciudades y pueblos de toda Europa. Además, ha expuesto de manera individual y colectiva en galerías y centros de arte de Alemania y del Estado español. Vive entre Colonia y Les Gunyoles.